Dolor de espalda, contracción de músculos
A menudo, los dolores de este tipo son consecuencia de una lesión producida por el estiramiento excesivo o contracción de uno o varios músculos. A medida que se envejece, la consistencia muscular disminuye (los músculos pierden firmeza y fuerza), y la espalda se vuelve más propensa al dolor. También se le conoce como lumbalgia.
Causas
Levantar objetos incorrectamente.
Esfuerzo físico repentino e intenso; un accidente, lesiones deportivas o una caída.
Soprepeso, especialmente en la parte central del cuerpo.
Mala posición adoptada para dormir, sobre todo si es boca abajo.
Una almohada que fuerza al cuello a mantener una posición inadecuada.
Sentarse en una misma posición durante periodos prolongados.
Postura incorrecta al estar de pie o sentado.
Sostener el auricular del teléfono con el hombro.
Cargar cajas o bolsas pesadas.
Sentarse con una billetera gruesa en una de las bolsas posteriores del pantalón.
Mantenerse inclinado hacia delante durante mucho tiempo.
El estrés y la tensión.
Aumento de peso excesivo durante el embarazo.
El envejecimiento provoca que la columna vertebral pierda su flexibilidad.
Practicar deporte sin calentamiento previo.
Síntomas
Después de lesionarse un músculo, la aparición del dolor es inmediata o durante las siguientes horas.
Puede sentirse que los músculos están hechos nudo.
Dificultad para sentarse, inclinarse o caminar.
Diagnóstico
Si el dolor de espalda no mejora o desaparece después de 72 horas es necesario acudir al médico para que determine, a través de radiografías, si hay daño mayor, como desgarre muscular o alguna lesión en la columna vertebral.
Prevención
Conservar la flexibilidad de los músculos de la espalda mediante una rutina moderada de ejercicios de estiramiento.
Mantener fuertes los músculos del abdomen, para lo cual se recomienda practicar ejercicios específicos durante 15 minutos diariamente.
No cargar bolsas o cajas muy pesadas.
Tener una postura recta al caminar y sentarse.
Conservar el peso adecuado a la estatura y edad.
Seguir una rutina de calentamiento antes de practicar algún deporte.
Tratamiento
Las lesiones pueden mejorar más rápido si se continúan las actividades usuales con moderación.
Debe evitarse el reposo en cama prolongado porque suele agravar el dolor y el debilitamiento.
Pueden aplicarse compresas calientes sobre la zona afectada.
Generalmente, se recomienda el uso de un analgésico de venta libre.
Si el dolor es mayor, se puede elegir entre un medicamento antiinflamatorio o un rubefaciente (agente que proporciona calor a la zona afectada).
Si el dolor persiste, se debe acudir al médico para que indique el tratamiento a seguir.
12 Feb 2009